CWC 1/2 | Mucho Barça para el Guangzhou Evergrande

Hoy, 17 de diciembre de 2015 el Guangzhou Evergrande disputó las segundas semifinales de su historia en un Mundial de Clubes y al igual que en la primera (contra el Bayerm Munich en 2013), el poderío europeo pudo más que la ilusión que despertaba el encuentro.

El partido no podía ser visto como el más importante de la temporada o de su historia, ya que si bien el premio era disputar la final, su contrincante eliminaba cualquier tipo de euforia prematura. Ahora bien, estar en el mismo césped que el FC Barcelona no se da todos los días y de ahí la ilusión y las ganas de jugar el encuentro.

Desde el primer minuto ya se vio cual sería la tónica, lógica, del choque: un Barça tocando y tocando hasta llegar al área y un Guangzhou Evergrande defendiendo para evitar cuanto más tiempo posible el gol. Al final, un hat-trick de Luís Suárez establecío un marcador de 3-0 que disipó cualquier tipo de sorpresa.

Mantener la puerta a cero

El planteamiento que dispuso Luiz Felipe Scolari sobre el verde del Nissan Stadium de Yokohama fue el esperado ante un rival de tal envergadura, defender con diez hombres para evitar la fluidez del juego catalán y dejar un punta, Elkeson, para efectuar posibles contras.

Hasta el minuto 39 el Guangzhou Evergrande cumplió su propósito y evitó el gol en más de una ocasión, aunque el Barça era el claro dominador del encuentro sin pasar demasiados apuros. Andrés Iniesta buscó a sus compañeros con centros al área que no encontraron rematador certero. Una de las ocasiones más claras se dio en el minuto 32, cuando Munir recibió del de Fuentealbilla pero la rapidez de Li Shuai le privó del gol. Instantes después, en el 34′, Zhou Zheng se lesionó de gravedad y tuvo que ser substituido.

Prácticamente después de este hecho desafortunado, en el 39′, llegó el primer gol. El croata Ivan Rakitic recibió en la frontal y sin pensárselo disparó a puerta. Li Shuai pudo evitar el tanto en primera instancia, pero su rechace lo aprovechó Luís Suárez, que no perdonó.

El partido ya había empezado cuesta arriba y ahora lo estaba aún más. Sin embargo el Guangzhou Evergrande tuvo buenas oportunidades de conseguir el empate en los últimos minutos del primer tiempo. En el 40′, Elkeson remató con la nuca un centro en dirección a la cepa del poste derecho de la meta del Barça que Claudio Bravo atajó con una gran estirada. Posteriormente, los de Cantón sirvieron tres córners seguidos que pudieron aprovechar.

Temprana sentencia

Los minutos finales del primer tiempo parecían indicar que el Guangzhou Evergrande saldría con una visión más ofensiva en la reanudación, pero no fue así. Los Tigres del Sur de China siguieron con su planteamiento inicial a la espera de una contra. Sin embargo, no contaban con la conexión Iniesta – Suárez, que en el minuto 50 sentenció, más si cabe, el partido.

El manchego centró un balón que Suárez, dentro del área, se encargó de controlar y enviar al fondo de las mallas chinas consiguiendo el 2-0.

A partir de ahí, el dominio del Barça se hizo mucho más grande y el Guangzhou Evergrande se fue consumiendo ante un rival con una calidad superior. El balón se iba moviendo hasta el minuto 66, cuando una incursión de Munir dentro del área acabo con el delantero derribado por Huang Bowen. No fue una acción contundente, pero si suficiente para que el árbitro del encuentro, el salvadoreño Joel Aguilar, señalara penalti.

Luís Suárez, único representante del famoso tridente en el día de hoy, se encargó de transformar la pena máxima con seguridad y contundencia. El delantero uruguayo se convertía, junto al mítico Pelé, en el único jugador capaz de marcar tres goles en un mismo partido del Mundial de Clubes (o Copa Intercontinental).

Desde el 3-0 hasta el final del encuentro no sucedió nada destacable, todo siguió igual. Alguna ocasión aislada del equipo de Luís Enrique inquietó la meta de los de Cantón, pero o la mala portería o Li Shuai evitaron una goleada mayor.

Tercer puesto

Pese a la derrota, lógica se mire por donde se mire, deben destacarse a varios jugadores. Entre ellos el meta y la defensa en conjunto, que pese a las punzantes llegada de los azulgrana aguantaron el tipo tan bien como pudieron. El otro es Paulinho, que fue el pulmón del equipo. Su juego no brilló con luz propia, pero su trabajo y sacrificio, con sentido, merecen tenerse en cuenta.

Ahora, el Guangzhou Evergrande peleará por el tercer puesto contra el Sanfrecce Hirosima. El duelo asiático se disputará el próximo domingo día 20 a las 08:30 am.

Galería de imágenes vía Osports y Sinasports.

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