Posible freno a los traspasos y sueldos millonarios

Desde la pasada temporada cada mercado de fichajes en la Super Liga China da mucho de que hablar. Los traspasos y sueldo por grandes sumas de dinero están a la orden del día y desde la Administración General de Deporte se empieza a catalogar de irracional.

El ambicioso proyecto de fútbol en China está llevando a que ciertos clubes del país no tengan ningún tipo de límite a la hora de ofertar por jugadores de los que, tres años atrás, no se hubieran atrevido ni a hablar. El querer ser una gran potencia futbolística está dañando el mercado de sobremanera, pues jugadores que prácticamente están en la mitad de su carrera sucumben a ofertas demasiado tentadoras como para pensar en títulos o equipos históricos de Europa.

Tope salarial

Uno de los principales valedores de este proyecto de crecimiento del fútbol en China es el mismo secretario general del país, Xi Jinping. Sin embargo, las cantidades desembolsadas por algunos clubes empiezan a mirarse con recelo desde el mismo Gobierno y desde éste se cree que deberían tomarse medidas para que por lo menos, se reduzca este gasto desorbitado.

Desde la Administración General del Deporte china se ha hablado de establecer un tope tanto en el precio de los traspasos como en el salario de los futbolistas. No cabe duda de que se trata de una medida más que razonable, pero difícil de aplicar en empresas que pueden permitirse tal despilfarro.

Sabedores de que no será una tarea sencilla, y más por la manera como se está desenvolviendo el actual mercado de fichajes, desde este órgano del Gobierno chino también se ha especulado con la posibilidad de que los clubes que más dinero gasten en la compra de jugadores, paguen una cuota compensatoria destinada al desarrollo del fútbol base.

Otra de las quejas que surgen desde el seno de la Administración General de Deportes china es la cotidianidad con la que empresarios chinos compran clubes de fútbol de nivel medio-bajo. De los pioneros en hacerse con la mayoría de acciones de equipos relevantes como el Aston Villa, Milan o Inter, varios empresarios chinos han ido en busca del negocio a cualquier equipo ahogado económicamente.

Un plan algo desviado

De hecho, la apuesta por convertir a China pasa por una profesionalización en el fútbol base más el añadido de que la Super Liga China este entra las mejores del planeta. Pese a que esto se ha proyectado a unos treinta años vista, los dueño (más que directivos) de clubes parecen haber optado por la vía rápida.

Llegados a este punto no encontramos en que la repercusión del campeonato doméstico supera con creces al ambicioso plan que quiere convertir a China en una de las mayores potencias futbolísticas mundiales. El hecho de contar en tu plantel con jugadores relevantes a cambio de un buen monto de millones ensombrece la “buena voluntad” de este plan de crecimiento.

Cifras sin límite

Que varios clubes de la Super Liga China son auténticas potencias económicas no era ningún secreto, pero el cambio sufrido en las cantidades de los traspasos desde hace dos temporadas es demasiado inestable.

El Guangzhou Evergrande, campeón en las últimas seis ediciones de la Super Liga China, fijaba a Ricardo Goulart como su traspaso más caro en la temporada 2015 al pagar 15 millones de euros a Cruzeiro. Un año más tarde, el mismo club desembolsó 42 millones por hacerse con Jackson Martínez. El precio pagado por el colombiano se ubicaba como traspaso récord en el campeonato chino. Dos días después el Jiangsu Suning lo elevaba al pagar 50 millones de euros por Alex Teixeira. Éste equipo, tan sólo una temporada antes, convertía a Sammir en su fichaje más costoso al pagar 5 millones de euros al Getafe.

Otro de los clubes que ha hecho estallar el mercado en este periodo de traspasos ha sido el Shanghai SIPG. El club, propiedad de Shanghai International Port Group, cumplirá cinco años en primera división en esta presente temporada. En 2015 su fichaje más caro fue Yu Hai, un jugador nacional procedente del Guizhou Renhe por el que invirtió 5’6 millones de euros. En invierno de 2016 pagó 18’5 millones por Elkeson, convirtiélndolo en el traspaso más elevado entre clubes de la Super Liga China. Unos meses después, en el periodo de transferencias veraniegas adquirió a Hulk a cambio de 55’8 millones de euros. Pagar 60 millones por Óscar en este periodo de fichajes no le habrá supuesto ningún problema.

Al ejemplo de estos tres clubes pueden sumarse los de Tévez o Axel Witsel. El primero llega al Shanghai Shenhua a cambio de 80 millones de euros, mientras que el segundo jugará en el Tianjin Quanjian, recién ascendido, por 20 millones. Obviamente, a ello se le unen unos salarios irrenunciables para un mortal.

Un limite necesario

Que la Super Liga China debe poder nutrirse de lo jugadores que considere oportunos, si se los puede permitir, no debe ser ningún problema en este mundo fútbol. Sin embargo, la imagen mundial que se consigue es proporcional a la desigualdad entre los equipos de la liga. No todos los propietarios de los clubes de fútbol están dispuestos a invertir sin freno, el límite de fichajes/salarial sería una buena manera de que, al fin, en la Super Liga China se jugue al fútbol.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s