Super Liga China 2017

Una temporada más, y ya van catorce bajo esta denominación, vuelve la Super Liga China y en 2017 lo hace con más fuerza que nunca.

La liga de fútbol en China empezó a dar sus pasos más serios en el año 1987. De allí se llegó a 1994, temporada en la que la Jia-A Legue se convirtió en el campeonato profesional del país. Diez años después nacía la Super Liga China, denominación vigente hasta la fecha y que va camino de convertirse en una de las ligas, tal vez no más potentes a nivel futbolístico, más mediáticas del mundo fútbol.

No será porque la cantera nacional del país haya maravillado a los países donde hay una tradición futbolística completamente asentada, sino porque el nivel de importación adquirido ha superado límites inimaginables. De jugadores de nivel medio, aunque muy superior al nacional, que llegaban al país a apurar sus días de fútbol, enseñar nuevas técnicas o, porqué no, a vivir una experiencia, se ha pasado a la adquisición de jugadores de renombre, altamente mediáticos y con varios años de carrera por delante, que empiezan a pensar más en el futuro que en vestir colores míticos y jugar competiciones clásicas en el presente.

Nombres propios

Si bien los clubes de la Super Liga China se esforzaban por contratar buenos futbolistas desde varias temporadas atrás, en la pasada alcanzó un reconocimiento mediático a la altura de los grandes campeonatos. La llegada de jugadores como Jackson Martínez, Alex Teixeira, Graziano Pellè o Hulk y, sobretodo, las cantidades pagadas por ellos, más la presencia de jugadores reconocidos como Ricardo Goulart, dio inicio a una planificación deportiva sin restricciones para un país que en el año 2017 aún no tiene una estructura para si fútbol, sino que lo está buscando implantar.

Para la presente temporada cada club ha buscado tener su, o sus, estrellas internacionales al nivel de lo posible. Los clubes con mayor poder adquisitivo se han esmerado en ello y han llegado futbolistas como Óscar (Shanghai SIPG), Axel Witsel y Pato (Tianjin Quanjian), Carlos Tévez (Shanghai Shenhua), Odion Ighalo (Changchun Yatai)… a cambio de traspasos que no bajan de los 10 millones de euros y unos salarios que se cuentan por miles a la semana.

El jugador nacional

Desde que la Federación de Fútbol China y el Gobierno Chino presentaran, el pasado año 2016, un plan de crecimiento futbolístico a nivel nacional, en que el deporte rey pasaba prácticamente a formar parte de la vida y obligaciones de los ciudadanos, quedó claro que lo que se busca con esta inversión es potenciar el nivel del futbolista chino.

Si bien la Super Liga China cuenta con jugadores nacionales de un nivel destacable y que se ven beneficiados de la experiencia de compañeros y cuerpos técnicos extranjeros, China pretende que este aspecto mengue con el paso de los años y puedan valerse, en gran medida, de sus propios productos.

A su vez, parece chocar que un plan de crecimiento tan ambicioso como este se plante a largo plazo y que en la gran mayoría de los clubes del campeonato nacional parezca que el medio plazo es demasiado tiempo.

Nueva norma para los extranjeros

Visto el comportamiento de los equipos en el mercado invernal de 2017, la federación, junto a la liga, modificó la norma para los jugadores extranjeros vigente desde 2009. Desde esa temporada, cada club podía tener en su plantilla a 5 futbolistas extranjeros, 4 no asiáticos y, como mínimo, un asiático. Sobre el césped, podían coincidir 3 de los no asiáticos más 1 asiático.

Ahora, cada institución podrá seguir contando con cinco foráneos, pero se eliminan las etiquetas de la nacionalidad y todos pasan a ser extranjeros. El cambio más extremo respecto a la anterior normativa es la que se aplica en la disputa de un partido de la Super Liga China, en el que cada club podrá convocar sólo a 3 de sus 5 extranjeros. Éstos podrán coincidir en el terreno de juego, pero los otros dos tendrán que verlo desde la grada. Lo que parecía un seísmo, la normativa se modificó de un día para otro y con el mercado de fichajes en marcha, se fue normalizando con el paso de los días.

Además, estas nuevas reglas potencian más la protección del jugador nacional. Si bien los porteros del equipo deben ser chinos (desde 2001), desde la presente temporada 2017 cada convocatoria deberá contar con dos jugadores sub-23 y, mínimo, uno de ellos tendrá que ser titular.

Super Liga China 2017

Dieciséis equipos se enfrentarán a lo largo de treinta jornadas para intentar coronarse como campeón de la Super Liga China, un campeonato que durante las seis últimas campañas sólo ha tenido un vencedor, el Guangzhou Evergrande.

A priori, ya se puede establecer una selección de equipos aptos para pelear por el título (o derrocar al Guangzhou Evergrande), de otros que pelearán por finalizar entre los tres primeros puestos, de los sufridores que pelearán por evitar el descenso y de los que se asegurarán la permanencia sin más dictando sentencias más para terceros que para ellos mismos.

La lógica existe en el mundo del fútbol y aunque intentamos escondernos de ella, raramente creeremos que el último puede ganar al primero. Sin embargo, en la Super Liga China puede pasar cualquier cosa: rachas triunfales cortadas en escasos minutos, remontadas imposibles, victorias, y derrotas, en el último minuto… en definitiva, fútbol.

Sin embargo, si las predicciones o los análisis previos no existieran, sólo trabajaríamos con la realidad y eso cortaría nuestra imaginación. Así, y aunque las sorpresas son parte de este juego, vamos a comentar como creemos que será la temporada 2017 para varios clubes.

Candidatos al título

Sería toda una falta de respeto no abrir este apartado con el Guangzhou Evergrande. Pese al paso de los años, el equipo de Cantón se ha mantenido firme y cada temporada, desde 2011, parte como el mayor favorito para hacerse con el título de liga. Además de un pasado glorioso que le abala, su punto fuerte reside en que no cambia su manera de jugar o, mejor aún, no ha necesitado cambiar. El Guangzhou Evergrande empezó la revolución del fútbol chino seis años atrás, cuando nadie lo hizo y ahora se encuentra con quince rivales que fichan y fichan en busca de ser los mejores, de hecho, mejores que el Guangzhou Evergrande.

Los jóvenes talentos nacionales que fichó años atrás siguen al máximo nivel y se complementan con jugadores experimentados y nuevos talentos que dejan muy claro desde el primer día que saben donde juegan y la exigencia que ello implica.

Además, dirigidos por un técnico brasileño, el equipo cuenta con tres, de los 5, extranjeros de la misma nacionalidad: Ricardo Goulart, Paulinho y Alan Carvalho. Éstos llegaron en 2015 y desde entonces la compenetración entre ambos y sus compañeros chinos es impecable para que el equipo siga sumando triunfos. En el Guangzhou Evergrande da la sensación de que no hay clanes en su vestuario, el trabajo de cada uno es importante para que el otro mejore.

Los elogios y los análisis “sobran” en este equipo, capaz de convertir una lucha por un título en una lucha por derrocarlo del primer puesto.

Si hay un equipo que sigue muy de cerca al anterior, aunque salvando las distancias, es el Jiangsu Suning. El club de Nanjing se estableció como candidato tras la inversión realizada por su nuevo dueño (Suning Group). Las llegadas de los brasileños Alex Teixeira y Ramires (50 y 28 millones de euros) junto a los reconocidos nacionales (llegados o presentes) le catapultó hasta la idea de que ganar la Super Liga China era posible. Echando la vista atrás, su temporada no fue mala, pero desfalleció en momentos clave y sobretodo, no pudo aguantar el ritmo, directo e indirecto, del Guangzhou Evergrande.

Sin embargo, esta temporada se la ha tomado muy distinta. Ante la avalancha de fichajes, el Jiangsu Suning se ha limitado a contratar jugadores nacionales de muy buen ver y mantener a los extranjeros que tenía en el equipo, sin necesidad de una gran adquisición. El equipo quiso correr demasiado, pero al menos, ha comprendido que el éxito no se logra con los cambios constantes y muchas veces innecesarios. Sin lugar a dudas, mantiene su estatus de candidato al título.

Por último, nos encontramos con el Shanghai SIPG, un equipo que ascendió a primera división en 2012 y que a día de hoy ostenta el fichaje más caro del campeonato: 60 millones de euros por el brasileño Óscar.

Éste si que lleva dos temporadas sacando a pasear el talonario, pero durante sus primeros dos-tres primeros en la élite, llevó a cabo una política de asentamiento. Una vez el equipo estabilizado en la máxima categoría, empezaron a llegar refuerzos para darle un toque de calidad a una idea de juego muy bien definida, de hecho, el fútbol del Shanghai SIPG es uno de los más atractivos del campeonato.

Tras un subcampeonato y un tercer puesto (2015 y 2016), con sus respectivas clasificaciones para la Champions Asia, el Shanghai SIPG es uno de los equipo a tener en cuenta en la zona alta, mejor dicho, muy alta, de la Super Liga China.

Equipos interesantes

Esos conjuntos que gustan, ya sea por el juego ofrecido la pasada temporada o por ciertos jugadores del plantel. Equipos que pueden hacerlo muy bien, pero que tal vez no tienen ese “algo” que los coloqué como candidatos al título de buenas a primeras. De entre los dieciséis equipos de la competición, ves a unos pocos que sabes que van a jugar y ofrecer espectáculo e incluso plantarle cara a los más, por llamarlo de algún modo, destacados.

Entre ellos está el Hebei China Fortune, un equipo que jugó por vez primera en la Super Liga China la pasada campaña. Tras arrollar en segunda, el equipo armó un equipo capaz y dispuesto a todo y durante las primeras jornadas la cosa iba muy en serio. De hecho, ocupó puestos de acceso a la Champions Asia hasta la décimo novena jornada. El fantástico arranque le permitió no pasar apuros cuando las cosas vinieron mal dadas, sobretodo por el cansancio acumulado y las bajas clave de ciertos jugadores.

Un año después, el Hebei CF se ha reforzado a conciencia y con cabeza, ya que no ha perdido la calma en un mercado loco y ha sabido fichar a jugadores nacionales de primer nivel como Zhang Chengdong o Zhao Mingjian, además de recuperar a Ezequiel Lavezzi, ausente la mayor parte de la temporada pasada por lesión. Tal vez no se le vea como un candidato al título, pero sin duda puede mejorar el séptimo puesto conseguido en su primer año en la máxima categoría.

El Tianjin Quanjian es otro recién ascendido, y debutante en primera, que llega con ganas de comerse el mundo. En la temporada 2016 creó un equipo con el único objetivo de ascender y, pese a que no le fue del todo fácil, lo consiguió. Ahora, ya en el lugar donde quería estar, el equipo dirigido por Fabio Cannavaro ha sido primera página durante muchos días por los fichajes de Axel Witsel y Pato (20 y 18 millones de euros), que se unen a un plantel en el que destacan jugadores como Sun Ke (internacional pese a estar en segunda), Zhao Xuri o el brasileño Geuvânio. Además, el Tianjin Quanjian adquirido jugadores muy relevantes de dentro de sus fronteras y en este debut en primera defenderán su camiseta el zaguero Yan Shanping y el medio ofensivo Wang Yongpo.

No se espera que el Tianjin Quanjian luche por el título o que sea la gran revelación, pero seguro que ofrecerá un juego excelente, sobre todo por contar con un técnico en condiciones, y seguirá en la Super Liga China, mínimo, un año más.

Otro equipo que se acerca a estas características es el Guangzhou R&F. Tras una campaña 2014 excelente, que le valió el billete para la Champions Asia, el equipo de Cantón se desinfló hasta pasar inadvertido. Sin embargo, en la segunda vuelta de la pasada temporada el equipo volvió a destacar y a ganar mostrando un juego de lo más vistoso. Su gran fichaje esta temporada ha sido el de mantener al israelí Eran Zahavi, un jugador que desde su llegada marcó la diferencia y con el que el equipo volvió a brillar. No ganará la liga, seguro, pero es un equipo al que valdrá la pena verle jugar.

Las incógnitas

Si no están citados, el resto de equipos son incógnitas. Equipos aptos para descender, pero que se salva, equipos de champions pero que se quedan en la mitad de la tabla… las opciones son infinitas. Sin embargo, deben comentarse algunos casos que pueden convertirse en un espectáculo o en una decepción.

El Shanghai Shenhua y el Beijing Guoan son equipos bien asentados en la Super Liga China, sin embargo, pese a su poder en el campeonato, no le han podido plantar cara al mejor, el Guangzhou Evergrande.

El Shanghai Shenhua lleva años desaparecido. Si bien logró el cuarto puesto la pasada campaña, el objetivo de estar en las plazas no se consiguió (jugó la previa de la presente temporada al gracias a que Guangzhou Evergrande y Jiangsu Suning, clasificados vía liga, jugaron la final de copa). Un equipo que debe aumentar la mínima regularidad conseguida la pasada campaña, pero un año más, todo ha cambiado en el Hongkou Stadium, empezando por el entrenador. El principal problema del Shanghai Shenhua es su falta de estabilidad provocada por el ansia de ganar y ese no es el camino. De hecho, ni con Carlo Tévez podrán jugar la Champions Asia (les está bien empleado).

Tras pelear el título hasta la última jornada de la temporada 2014 (aunque con mínimas opciones de hacerse con él), el Beijing Guoan se ha convertido en un equipo sin identidad al que le ha pesado la importancia de su escudo. Dentro de la Super Liga China, es un gran equipo, pero entre “los grandes” está lejos de ser lo que un día se coronó como campeón. Sin embargo, en la presente campaña contarán con una persona más experimentada que “conocida” en el banquillo y en su plantilla habrá nuevos jugadores llegados más por la necesidad de conseguir resultados en el campo y no a nivel mediático.

La gran decepción de la pasada campaña se llama Shandong y se apellida Luneng. Un equipo que lo tenía todo para volver a pelear en la parte alta de la tabla y estar nuevamente en la Champions Asia (donde en 2016 realizaron un papel totalmente opuesto al de la lig). De hecho, si el campeonato hubiera durado, tan sólo, una jornada más, el equipo podría haber descendido tranquilamente. Esto no se dio y tras un año nefasto el Shandong Luneng puede volver a demostrar que es un equipo al que le gusta jugar, y bien, a la pelota.

Una temporada más, una temporada mejor

Con todo ello, la Super Liga China alzará su telón el próximo día 3 de marzo y se extenderá hasta el mes de noviembre. Treinta jornadas en las que los clubes participantes tendrán que dar fe de que la Super Liga China va en serio y que además de contar con grandes jugadores (en ciertos equipos) hay muchos más motivos para seguirla y visionarla.

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